Por un instante cerré mis ojos para siempre



- ¿Qué hace?

- Reza. Lo hace desde que la conozco.

- ¿Y la brújula?

- Es para saber dónde esta la Atlántida e inclinarse hacia ella. Al parecer, hace años congeló allí un instante y su corazón murió de frío. Quisieron repatriarlo, pero cuando llegaron, su acompañante ya lo había enterrado a gran profundidad para evitar que se lo comieran los perros. Desde entonces le reza cada día, dice que así es menos el dolor.

- ¿Y lo que dicen del síndrome del miembro fantasma?¿Es cierto?

- Lo es, y algunas noches, el espectro de su corazón difunto, irrumpe en el cuarto mientras hacemos el amor.

Comentarios

  1. Maravilloso, Isa. Auténticamente maravilloso. Lo he leído varias veces para saborearlo

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