NegraNieves y la leyenda del cazador


Cantadas las doce salió corriendo. Debía regar su flor de pascua, se excusó.

Yo lo entendí, porque siempre hay que entender a los amores de verano.

Con las prisas se le cayó la cartera y cuando puse un anuncio en el reino para ver de quien eran tales billetes, me di cuenta de que encajaba su dinero en todos los bolsillos.

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