lunes, 3 de marzo de 2014

Tampoco lo lloréis... volverá mañana. Pero no será igual. Será otro día

Cogió su pistola, respiró hondo y apretó el gatillo, falló.

El despertador volvió a sonar, lo que agitó aún más su puntería… tampoco acertó la vez siguiente.

Una bala, un estruendo y una pared llena de manecillas de reloj. ¿El retroceso? Un empezar desde el principio, pues cuando logró matar al tiempo, ella ya no estaba esperando.


2 comentarios:

  1. matarlo no sé, pero debería poder pararse.

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  2. Muchas veces pienso lo mismo, pero luego imagino como sería congelar un momento que me gustase y me da tanto frío...

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