miércoles, 8 de enero de 2014

Y descarto llamarte “mi vida", porque tú vales mucho más que este desastre.


Subí al quinto, le pedí sal y cuando me la dio, le entregué tu pijama empapado en el licor café que te dejaste.

Fue la única forma racional que encontré de deshacerme de tus cosas.


2 comentarios: