miércoles, 25 de septiembre de 2013

Darle un valor a X es fácil y en general, finito; pero...prueba con n+1




Te voy a contar una de mis teorías favoritas; tiene como protagonista a un pavo que cada día se despierta a la misma hora, come idéntica comida y se duerme con la certeza de que al día siguiente todo será igual. Y lo es... hasta que llega nochebuena y mi querido pavo inductivista deja de comer, de dormir y de tener días siguientes.

- ¿Y qué más? Es una teoría demasiado simple ¿No?

- ¿Tu crees? A mi siempre me ha resultado imposible explicar porque la rutina puede ser tan salvajemente asesinada de un día para otro; imagino que no lo puedo explicar, porque jamás lo he sabido entender...

No hay comentarios:

Publicar un comentario